• 3 min de lectura
Barcelona añade un ordenador cuántico analógico a MareNostrum 5
El centro de supercomputación de Barcelona ha activado el tercer ordenador cuántico de España, y este es diferente: es analógico, no digital. Instalado dentro de MareNostrum 5 en el Centro de Supercom

El centro de supercomputación de Barcelona ha puesto en marcha el tercer ordenador cuántico de España, y este es diferente: es analógico, no digital. Instalado dentro de MareNostrum 5 en el Centro de Supercomputación de Barcelona, la nueva máquina está pensada para operar junto a dos sistemas cuánticos digitales ya existentes, ofreciendo a Europa un conjunto de herramientas más diverso mientras intenta desarrollar capacidad informática propia en lugar de depender de proveedores estadounidenses.
El ordenador cuántico analógico de Barcelona costó 9,8 millones de euros y fue financiado por la Unión Europea y la Secretaría de Estado de Digitalización y Inteligencia Artificial de España. La empresa local Qilimanjaro Quantum Tech se encargó del diseño y el montaje, lo que encaja con el impulso europeo más amplio de mantener más capas de la pila tecnológica internamente. En un campo en el que las mayores apuestas comerciales siguen viniendo de empresas privadas en EE. UU., eso es menos un lujo agradable y más una cobertura estratégica.
Qué diferencia a este ordenador cuántico
El nuevo sistema está en Torre Girona, la capilla que ha albergado las cuatro generaciones anteriores de máquinas MareNostrum. Su principal distinción es arquitectónica: los dos primeros ordenadores cuánticos del centro son digitales, mientras que esta tercera unidad es analógica.
Esa división no es solo un gesto de marketing. Las máquinas cuánticas digitales se comportan más como los ordenadores clásicos, lo que las hace flexibles y ampliamente programables, pero también propensas al ruido y a los problemas de corrección de errores. Los sistemas analógicos siguen otra vía: mapean problemas matemáticos en estados cuánticos físicos y los dejan evolucionar con el tiempo, lo que los hace especialmente útiles para problemas de física y química.
MareNostrum Ona ya ha registrado 4.200 horas
Las dos unidades digitales forman MareNostrum Ona, el brazo cuántico de MareNostrum 5. Desde su lanzamiento en febrero de 2025, Ona ha acumulado más de 4.200 horas de cómputo, compartidas entre 53 proyectos de investigación seleccionados por la Red Española de Supercomputación.

Recomendado
BrainCo demuestra plataforma robótica controlada por la mente en la WAIC
Eso importa porque el hardware cuántico sigue siendo escaso, caro y con una demanda muy superior a la oferta. La respuesta de Europa ha sido agrupar recursos mediante iniciativas como EuroHPC, apostando a que la infraestructura compartida puede cerrar parte de la brecha con EE. UU. mientras investigadores y startups esperan a que el hardware madure.
La apuesta de Europa por la independencia digital
La consellera de investigación catalana Nuria Montserrat enmarcó el lanzamiento en términos explícitamente políticos, calificándolo de paso hacia la «autonomía estratégica» para que la región no dependa de terceros países. Ese lenguaje es familiar en los debates europeos sobre chips, nube e IA; la computación cuántica es simplemente el frente más reciente.
La verdadera prueba es si estas inversiones públicas se traducen en cargas de trabajo útiles, no solo en inauguraciones espectaculares. Si Barcelona puede mantener MareNostrum 5 funcionando como una plataforma combinada clásica, de IA y cuántica, podría convertirse en un modelo de cómo Europa desarrolla capacidad sin esperar a que Silicon Valley se la entregue.
Frontier Editor
Dan is our resident futurist, covering electric mobility, space exploration, and the smart home. He's interested in atoms just as much as bits. Whether it's a new battery chemistry, a reusable rocket, or a protocol that finally makes IoT devices talk to each other, Dan breaks down the engineering that pushes humanity forward.


