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Spark Space prueba un motor de cohete con bomba eléctrica antes del lanzamiento de 2027

Una startup china quiere hacer algo que Rocket Lab solo ha logrado con un vehículo mucho más pequeño: construir un cohete grande impulsado por bombas eléctricas y volarlo en 2027. Spark Space dice que

Imagen: ixbt.com

Una startup china quiere hacer algo que Rocket Lab solo ha conseguido con un vehículo mucho más pequeño: construir un cohete grande impulsado por bombas eléctricas y volarlo en 2027. Spark Space dice que su Jinhua-1, también conocido como Evolution-1, se perfila como el cohete más grande del mundo en usar esa arquitectura, y acaba de combinar las pruebas exitosas del motor con una nueva ronda de financiación.

El argumento es sencillo. Los motores con bomba eléctrica son más simples y ligeros porque prescinden de las turbobombas y generadores de gas habituales, pero también implican compensaciones, incluida la masa de las baterías y una menor eficiencia. Esa tensión es precisamente la razón por la que Rocket Lab cambió Neutron a un ciclo diferente, aunque Electron sigue siendo la prueba más conocida de que el enfoque puede funcionar a pequeña escala.

La prueba de encendido en caliente del Lieyan-2 supera el primer hito

Spark Space afirma que el motor Lieyan-2, que quema queroseno y oxígeno líquido, ha completado sus primeras pruebas de encendido exitosas. La compañía dice que las pruebas validaron el diseño, la estabilidad de la ignición y el comportamiento ante vibraciones y cambios de presión durante la operación, aunque no reveló cuánto tiempo duraron las pruebas.

Lo siguiente son las comprobaciones de fiabilidad, las pruebas del paquete propulsor de la primera etapa y luego el ensamblaje completo del vehículo. Esa secuencia suena corriente; la parte difícil es lograr que un sistema de motor compacto y con gran masa de baterías se comporte como un motor de vehículo de lanzamiento en lugar de una ambiciosa demostración de laboratorio.

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Especificaciones del Jinhua-1 y objetivos de carga útil

Jinhua-1 está planeado como un cohete desechable de dos etapas que mide 27,5 metros de longitud y 2,25 metros de diámetro. La primera etapa llevará nueve motores Lieyan-2, mientras que la segunda etapa contará con un motor optimizado para vacío. El empuje combinado al despegue se dice que es de 90 toneladas.

  • Carga en órbita baja terrestre: hasta 1.5 toneladas
  • Órbita heliosíncrona: hasta 1 tonelada
  • Empuje por motor: 10 toneladas
  • Comparación con Electron: alrededor de 300 kilogramos a órbita baja

Si esos números se mantienen, Spark Space no está simplemente persiguiendo un nicho. Pretende un vehículo que podría situarse en una clase mucho más útil para el despliegue de satélites que Electron, especialmente para la reposición de constelaciones donde los operadores quieren más masa por lanzamiento sin pasar a un cohete mucho mayor.

Financiación, instalaciones y la carrera hacia la órbita

El dinero llega rápido. Spark Space afirma que recaudó casi 100 millones de yuanes en una ronda Pre-A a principios de junio, y luego anunció financiación adicional el 18 de junio por valor de decenas de millones de yuanes. La startup también dice que ya ha atraído inversión semilla de fondos privados y entidades vinculadas a la ciudad de Hefei.

El trabajo se realiza en unas instalaciones en la zona nacional de alta tecnología de Hefei que ya abarcan más de 10,000 metros cuadrados, con otros 20,000 metros cuadrados en proceso de ampliación. La compañía afirma que ingenieros de CASC, CASIC y la Academia China de Ciencias forman parte del equipo, lo que ayuda a explicar por qué esto no se trata como un proyecto de garaje con un logo patriótico.

La competencia de lanzamientos en China se está volviendo más concurrida

Spark Space quiere que Jinhua-1 sea un lanzador de bajo coste y de rápida rotación para agrupaciones de satélites, y busca alcanzar la órbita en 2027. Ese calendario lo sitúa en uno de los rincones más concurridos del sector espacial comercial chino, donde Ceres-1 de Galactic Energy, Kinetica-1 de CAS Space y Kuaizhou-1A de Expace ya vuelan con regularidad.

La pregunta más importante no es si China puede construir otro lanzador. Es si Spark Space puede convertir una elección de motor técnicamente ingeniosa en un negocio fiable y competitivo antes de que los rivales llenen aún más el campo. Si lo logra, la compañía podría convertirse en una opción más útil en un segmento que está pasando de la novedad a una dinámica industrial.

Dan Kowalski

Frontier Editor

Dan is our resident futurist, covering electric mobility, space exploration, and the smart home. He's interested in atoms just as much as bits. Whether it's a new battery chemistry, a reusable rocket, or a protocol that finally makes IoT devices talk to each other, Dan breaks down the engineering that pushes humanity forward.

vía ixbt.com

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