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Equipo estadounidense prueba un encendedor de plasma para motores cohete sólidos reiniciab

Un equipo de investigación estadounidense dice que ha construido un motor cohete sólido experimental que puede encenderse más de una vez en vuelo, una capacidad largamente asociada con motores líquido

Imagen: ixbt.com

Un equipo de investigación estadounidense dice que ha construido un motor cohete sólido experimental que puede encenderse más de una vez en vuelo, una capacidad largamente asociada con motores líquidos más caros y complicados. El trabajo, dirigido por The Aerospace Corporation con la University of Southern California y la Naval Postgraduate School, utiliza pulsos de plasma a escala nanométrica para dirigir la combustión sin añadir hardware extra al vehículo.

Si eso suena como un pequeño ajuste, no lo es. Los motores cohete sólidos son populares porque son sencillos, compactos y resistentes, pero una vez que se encienden, siguen ardiendo hasta que se agota el propelente. Dotarlos de capacidad de reinicio y modulación podría hacerlos mucho más útiles para satélites que necesitan múltiples ajustes orbitales sin la carga de un sistema de propulsión líquido completo.

Cómo funciona el sistema de ignición por plasma

El prototipo se basa en pulsos de plasma controlados electrónicamente, entregados en ráfagas más cortas que 100 nanosegundos. Esos destellos de alto voltaje crean plasma de baja temperatura e influyen en cómo se quema el propelente sólido, que es todo el truco: no transformar el motor en un sistema líquido, sino hacer que un motor sólido se comporte un poco menos como un fuego artificial de un solo uso.

Los investigadores dicen que el enfoque se basa en trabajos previos de combustión asistida por plasma, pero el ángulo aeroespacial es la parte novedosa. En propulsión, lo difícil casi nunca es demostrar que un efecto existe en laboratorio; es demostrar que el efecto sobrevive la vibración, el calor, el vacío y la hostilidad general del equipo espacial.

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Por qué los motores cohete sólidos siempre han tenido limitaciones

Los motores cohete sólidos son queridos por buenas razones. Evitan bombas pesadas, tuberías y válvulas, lo que los mantiene más ligeros, baratos y mecánicamente más simples que los sistemas líquidos. Esa simplicidad es precisamente por qué están en todas partes, desde propulsores hasta pequeñas naves espaciales, pero también fija la desventaja principal: una vez que se arrancan, no hay botón de pausa.

  • Motores sólidos: simples, robustos y de alto empuje, pero usualmente de un solo uso una vez encendidos.
  • Motores líquidos: más complejos y caros, pero más fáciles de arrancar, detener y ajustar.
  • Control por pulsos de plasma: pretende mantener las ventajas del motor sólido mientras añade reinicio y mejor gestión del empuje.

Los CubeSats podrían ser los primeros en beneficiarse

El caso de uso más claro son los satélites pequeños, especialmente los CubeSats, donde cada gramo y centímetro cúbico cuenta. Muchas de esas naves necesitan varias quemas para ajustar la órbita o completar una misión, pero un paquete de propulsión líquido completo suele ser demasiado voluminoso, demasiado caro o simplemente poco práctico para embarcar.

Por eso esta línea de investigación importa más que una demostración llamativa en un laboratorio. Si el concepto escala, podría ofrecer a las naves compactas una vía intermedia: menos tosca que un impulso sólido tradicional, menos exigente que la propulsión líquida, y potencialmente lo bastante flexible para trabajos orbitales por pasos sin arrastrar tanques de presión y el resto del circo de los motores líquidos.

Qué ocurre tras los primeros resultados de laboratorio

The Aerospace Corporation dice que las pruebas iniciales han sido alentadoras, pero el proyecto sigue en una etapa temprana de investigación. La verdadera pregunta ahora es si el control por plasma sigue siendo fiable fuera del laboratorio, porque el equipo espacial tiene la costumbre de humillar ideas elegantes antes de que lleguen a órbita.

Aun así, la dirección es fácil de ver. Si la ignición por plasma repetible se mantiene, la propulsión sólida puede dejar de ser un instrumento toscamente efectivo y empezar a convertirse en algo más selectivo, dando a los diseñadores de misiones una forma más barata de adquirir maniobrabilidad sin recurrir por defecto a los sistemas líquidos para todo.

Dan Kowalski

Frontier Editor

Dan is our resident futurist, covering electric mobility, space exploration, and the smart home. He's interested in atoms just as much as bits. Whether it's a new battery chemistry, a reusable rocket, or a protocol that finally makes IoT devices talk to each other, Dan breaks down the engineering that pushes humanity forward.

vía ixbt.com

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