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Vučić elogia a los robots humanoides chinos tras la demostración de baile en Serbia
El presidente serbio Aleksandar Vučić tuvo un asiento en primera fila ante la ambición robótica de China en Zhejiang, donde robots humanoides chinos saludaron a su delegación, estrecharon manos e incl

Imagen: ixbt.com
El presidente serbio Aleksandar Vučić tuvo un asiento en primera fila ante la ambición robótica de China en Zhejiang, donde robots humanoides chinos saludaron a su delegación, estrecharon manos e incluso realizaron un baile tradicional serbio. El espectáculo cumplió con lo que buscan estas demostraciones: vender un futuro en el que los robots sean menos meras curiosidades de laboratorio y más productos dirigidos al público.
A Vučić le impresionó tanto que publicó imágenes y declaró que los robots «bailan mejor que yo» y parecen sacados del siglo XXII. Eso no es un documento de política, pero sí ofrece una instantánea útil de hacia dónde ha evolucionado la propuesta robótica de China: de brazos industriales ocultos tras las paredes de las fábricas a exhibiciones pulidas dirigidas a gobiernos, compradores y a cualquiera que todavía piense que los humanoides son ciencia ficción.
Robots humanoides chinos montan un espectáculo en Zhejiang
Vučić y su delegación visitaron Jiaxing, en la provincia de Zhejiang, para recorrer la futura planta del Grupo Minth. Allí, varios robots humanoides mostraron sus capacidades ante el equipo serbio que visitaba, y la coreografía de baile se convirtió en el momento viral del día. La coreografía iba acompañada de música tradicional serbia, lo que es una forma hábil de hacer que un hardware avanzado resulte extrañamente personal.
Ese tipo de presentación no es casualidad. Las empresas chinas de robótica han apostado con fuerza por las demostraciones públicas a medida que la competencia se intensifica con rivales en EE. UU., Japón y Europa, donde los proyectos de humanoides también compiten para pasar de prototipos a uso comercial. El mensaje es sencillo: China quiere ser vista no solo como la mayor base manufacturera, sino como un lugar donde los robots ya pueden realizar trucos útiles y memorables.
Qué mostraban los robots
La delegación también presenció un conjunto más amplio de sistemas robóticos, incluido un robot humanoide que puede saludar a los visitantes en inglés y dar la mano, un robot con forma de panda que puede girar con flexibilidad y hacer una voltereta hacia atrás, un robot de combate y una máquina cuadrúpeda diseñada para manejar terrenos difíciles. En otras palabras: el menú completo de la demostración, desde el encanto hasta la fuerza bruta.

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- Robot humanoide: saluda a los visitantes en inglés y da la mano
- Robot con forma de panda: giros flexibles y volteretas hacia atrás
- Robot de combate: demostración orientada al combate
- Robot cuadrúpedo: se adapta a terrenos difíciles
Vučić dijo más tarde que la tecnología robótica de Zhejiang es creativa y capaz de cambiar la vida. Suena a lenguaje estándar de cumbres, pero el punto subyacente es difícil de ignorar: los países que organizan estas demostraciones quieren parecer socios del futuro, no solo clientes. La competencia más aguda ahora no es si los robots pueden impresionar a una delegación visitante; es qué empresas pueden convertir ese teatro en ventas repetibles y qué gobiernos estarán los primeros en la fila.
La siguiente prueba es menos glamorosa
El clip del baile viajará más lejos que cualquier hoja de especificaciones técnicas, pero la verdadera prueba para los robots humanoides sigue siendo algo aburrido: fiabilidad, coste y si pueden hacer algo más que entretener una sala VIP. Si las empresas chinas consiguen seguir emparejando demostraciones pulidas con despliegues reales, el resto del mercado tendrá que responder con algo más que mejor marketing.
AI Editor
Ava covers the rapidly evolving world of artificial intelligence, from foundational models and research labs to the real-world economics of intelligence. With a background in computational linguistics, she cuts through the hype to find out what actually works. She firmly believes that benchmarks are just marketing until reproduced in the wild.
vía ixbt.com


