3 min de lectura

La Reina Malvada y Blancanieves de Disney se reúnen en un audaz cosplay a dúo

Una canaliza una elegancia helada envuelta en un corsé oscuro, mientras que la otra encarn

Las cosplayers Lera Himera y Helly Valentine han asumido a la pareja villana original de Disney: la Reina Malvada y Blancanieves del clásico de 1937. Una canaliza una elegancia helada envuelta en un corsé oscuro, mientras que la otra encarna la inocencia con un brillante lazo rojo. Juntas, sus apariencias contrastantes capturan al instante el choque atemporal entre el bien y el mal.

Blancanieves: la primera princesa de Disney

Blancanieves debutó en la primera película animada de larga duración de Walt Disney Productions, Blancanieves y los siete enanitos, estrenada en 1937. La historia sigue a la hija de un rey, convertida en sirvienta en su propio castillo por una madrastra envidiosa —la Reina Malvada. Cuando su Espejo Mágico revela que Blancanieves es la más bella de todas, la Reina ordena a un cazador que la mate y le traiga su corazón como prueba.

El carácter de Blancanieves se define por su bondad, su confianza y su sincera creencia en lo bueno de los demás —rasgos que finalmente conducen a su caída, ya que abre la puerta a la anciana disfrazada que lleva la manzana envenenada, a pesar de las advertencias de las criaturas del bosque.

Grimhilde: la primera villana icónica de Disney

La Reina Malvada, conocida como Grimhilde en los primeros cómics y promociones aunque nunca fue nombrada oficialmente por Disney en la película, es el primer antagonista plenamente desarrollado del estudio y sigue siendo una de sus villanas más reconocibles al instante. El propio Walt Disney la describió como «una mezcla entre Lady Macbeth y el Gran Lobo Feroz: su belleza es siniestra, madura y seductora… se vuelve espantosa y amenazante cuando trama y mezcla venenos.»

Recomendado

El Prologue de Honda se une a la creciente lista de víctimas de los VE en EE. UU.

El nombre de Grimhilde se remonta a la mitología nórdica, concretamente a una reina astuta de la Völsunga Saga. En la tradición de Disney, se convierte en reina al casarse con un rey viudo, que pronto muere, dejándola con el control absoluto. Gobierna mediante el miedo, insinuado por los ominosos esqueletos que acechan bajo su castillo. Sus poderes mágicos provienen de un oscuro pacto: vender su alma a los espíritus malignos de las montañas Harz a cambio de hechicería.

Su apariencia se convirtió en el modelo para los villanos de Disney durante décadas: el cuellón imponente, la capa negra con capucha, las túnicas púrpuras regias y la corona dorada. Grimhilde influyó directamente en el diseño de la siguiente gran bruja de Disney, Maleficent.

La Blancanieves de acción real de Disney y su recepción

En marzo de 2025, Disney estrenó una versión de acción real de Blancanieves protagonizada por Gal Gadot como la Reina Malvada. A pesar del poderío de su estrella, la película fracasó de manera espectacular, recaudando $216 millones frente a un presupuesto de $270 millones. Recibió duras críticas por su guion y la interpretación de Gadot.

La reacción negativa reavivó el interés por la película animada original de 1937, recordándole al público que algunos clásicos no necesitan una renovación moderna. Este resurgimiento subraya el impacto duradero de la primera princesa y villana de Disney. Mientras las adaptaciones de acción real siguen inundando las pantallas, el encanto auténtico y el poder narrativo del original de 1937 siguen siendo inigualables. Esto plantea desafíos para las reinterpretaciones que intentan recuperar su magia.

El audaz cosplay de Lera Himera y Helly Valentine explota esta dinámica a la perfección, mezclando nostalgia con una nueva narración visual. Su interpretación invita a los fans a reconsiderar estos papeles icónicos —no solo como figuras de cuento de hadas, sino como símbolos perdurables del bien y el mal en la cultura pop.

Dan Kowalski

Frontier Editor

Dan is our resident futurist, covering electric mobility, space exploration, and the smart home. He's interested in atoms just as much as bits. Whether it's a new battery chemistry, a reusable rocket, or a protocol that finally makes IoT devices talk to each other, Dan breaks down the engineering that pushes humanity forward.

// Sigue leyendo