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El Fitbit Air prescinde de pantalla, es barato y, curiosamente, atractivo

Fitbit tiene un nuevo argumento para quienes quieren un rastreador sin pantalla y sin el desorden en la muñeca: el Fitbit Air, un rastreador sin pantalla que cuesta desde $99.99, dura hasta una semana

Imagen: blog.google

Fitbit tiene un nuevo argumento para quienes quieren un rastreador sin pantalla y sin el desorden en la muñeca: el Fitbit Air, un rastreador sin pantalla que cuesta desde $99.99, dura hasta una semana con una carga y se apoya en la app Google Health para las cosas que realmente te importan. Es pequeño, asequible y está diseñado para llevarlo todo el día: otra manera de decir que intenta atraer a quienes piensan que los relojes inteligentes son demasiado, con demasiada frecuencia.

El lanzamiento también muestra dónde está apostando ahora la compañía: menos por otra mini-computadora para la muñeca y más por un paquete de sensores sencillo envuelto en suscripciones de software y entrenamiento. Ese es un movimiento familiar en el mundo de los wearables, donde el hardware se abarata y el verdadero margen vive en los servicios.

Especificaciones y autonomía del Fitbit Air

El Fitbit Air se presenta como el rastreador más pequeño de la compañía hasta la fecha, y cumple las funciones habituales de un rastreador de actividad sin estorbar. La lista es respetable: frecuencia cardíaca las 24 horas, monitorización del ritmo cardíaco con alertas de fibrilación auricular (Afib), SpO2, frecuencia cardíaca en reposo, variabilidad de la frecuencia cardíaca, fases y duración del sueño, y detección automática de entrenamientos.

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  • Precio: $99.99
  • Autonomía: hasta una semana
  • Carga: un día completo de batería en cinco minutos
  • Pantalla: ninguna
  • Compatibilidad: Android e iOS

Ese diseño sin pantalla es la clave. Obtienes los datos en el teléfono cuando los quieres, y hay menos ruido de notificaciones cuando no. También está pensado para funcionar con el Google Health Coach, que es donde vive el plan más ambicioso: consejos personalizados en lugar de otra pila de gráficos más.

Funciones de la app Google Health y seguimiento de entrenamientos

Fitbit dice que el seguimiento de la actividad está diseñado para ser mayormente automático. Puedes iniciar un entrenamiento en la app, seguir una sesión guiada, o simplemente ponerte en movimiento y dejar que el rastreador detecte las actividades más comunes. La detección está pensada para mejorar con el tiempo y volverse más personal, que es el tipo de promesa que hace toda plataforma de fitness porque nadie quiere que la app se quede tonta para siempre.

También existe el registro manual, además de un truco algo más moderno: Google Health Coach puede analizar una foto de una máquina de cardio o incluso un plan de entrenamiento en una pizarra. Es ingenioso, y con un toque de autoconciencia del tipo «sabemos que tu gimnasio todavía usa rotuladores borrables».

Correas, edición especial y detalles de la preventa

Fitbit deja claro que el estilo es parte del producto, no una idea secundaria. La Performance Loop Band viene de serie en la caja y usa materiales reciclados; la Active Band está pensada para sesiones más sudorosas; y la Elevated Modern Band es la opción más pulida para quien quiere que su rastreador parezca una joya.

También hay una edición especial del Fitbit Air codiseñada con Stephen Curry, con un acabado marrón rye y acentos naranja de día de partido. Las preventas están abiertas ahora, y la edición especial se pondrá a la venta en EE. UU. el 26 de mayo por $129.99. Las correas adicionales empiezan en $34.99, ese tipo de precios que te recuerdan discretamente que la verdadera venta del ecosistema comienza después del propio rastreador.

La pregunta abierta es si un rastreador sin pantalla puede sentirse como el compromiso adecuado en un mercado donde algunos compradores quieren simplicidad y otros buscan un símbolo de estatus de tamaño muñeca. Fitbit apuesta a que mucha gente todavía quiere tecnología de salud que se comporte más como una herramienta que como un juguete. Esa apuesta parece tardía y quizá un poco obvia, lo cual suele ser una buena señal en el hardware de consumo.

Ava Chen

AI Editor

Ava covers the rapidly evolving world of artificial intelligence, from foundational models and research labs to the real-world economics of intelligence. With a background in computational linguistics, she cuts through the hype to find out what actually works. She firmly believes that benchmarks are just marketing until reproduced in the wild.

vía blog.google

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