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China aprueba el primer implante cerebral comercial para la parálisis
China ha aprobado el implante cerebral NEO de Neuracle para algunos pacientes con parálisis, trasladando una interfaz cerebro-computadora invasiva de los ensayos a la práctica clínica.

Imagen: iXBT
China ha aprobado la interfaz cerebro-computadora invasiva (BCI) de Neuracle para uso comercial en pacientes con parálisis causada por lesiones de la médula espinal, lo que supone un cambio de los ensayos clínicos a la práctica médica real para un grupo de pacientes definido. Según la fuente, esto convierte al NEO en el primer chip cerebral chino en recibir ese estatus.
Desarrollado por Neuracle Technology junto con investigadores de la Universidad Tsinghua, el implante NEO adopta un enfoque menos penetrante que algunos sistemas rivales. En lugar de introducirse profundamente en el tejido cerebral, se coloca bajo el cráneo, con electrodos adheridos a la duramadre, la capa protectora externa del cerebro. El objetivo es captar la actividad eléctrica neuronal sin entrar en el propio tejido cerebral.
El primer voluntario fue Dong Hui, de 39 años, que perdió la capacidad de moverse tras un accidente de coche que le provocó una lesión medular hace seis años. Tras el implante, pudo realizar tareas básicas mediante la interfaz, incluyendo escribir texto. En marzo de 2026, dice la fuente, se convirtió en la primera persona del mundo en recibir una interfaz cerebro-computadora invasiva (BCI) aprobada para su uso fuera de un estudio clínico.

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El desarrollo de las BCI avanza ahora en Estados Unidos, Canadá, Australia, Alemania, España y China. Aunque Neuralink, de Elon Musk, ha atraído una atención desproporcionada, el concepto subyacente es mucho más antiguo: el científico francés Jacques Vidal acuñó el término interfaz cerebro-computadora en 1973, demostrando que las señales de electroencefalografía (EEG) podían usarse para enviar información directamente desde el cerebro a una computadora.
China trata las interfaces neuronales como una tecnología prioritaria y también está trabajando en normas nacionales para el sector. El artículo señala a Gestalt como otra compañía china que persigue una vía diferente: ultrasonidos con arreglo por fases para leer la actividad cerebral y estimular vías neuronales sin cirugía. Si eso funciona en la práctica, podría hacer que las BCI futuras sean menos invasivas.
A medida que las interfaces cerebrales avanzan hacia la comercialización, aumenta la presión sobre la seguridad, la regulación, el acceso, la protección de los datos neuronales, la ciberseguridad y el seguimiento a largo plazo de los implantes. Por ahora, la prueba clave para el campo no es la rapidez con la que las BCI lleguen al mercado, sino si pueden demostrar claramente seguridad y beneficio para los pacientes.
Frontier Editor
Dan is our resident futurist, covering electric mobility, space exploration, and the smart home. He's interested in atoms just as much as bits. Whether it's a new battery chemistry, a reusable rocket, or a protocol that finally makes IoT devices talk to each other, Dan breaks down the engineering that pushes humanity forward.
vía iXBT


