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El enfrentamiento Musk-Altman expone los límites de los centros de datos de IA en órbita

Un enfrentamiento público entre Elon Musk y Sam Altman ha puesto de relieve lo lejos que están los centros de datos de IA en el espacio de ser una realidad económica.

Imagen: iXBT

Un enfrentamiento público entre Elon Musk y Sam Altman ha puesto de nuevo la atención sobre una limitación importante detrás de los centros de datos en el espacio para la IA: la industria espacial aún carece de los lanzamientos baratos y la producción masiva de satélites necesarios para que funcionen a gran escala.

La disputa comenzó tras una publicación de Musk que acusaba a Altman de fraude. El director ejecutivo de OpenAI reaccionó criticando la viabilidad a corto plazo de situar capacidad informática en órbita, diciendo que:

Musk está proponiendo a los inversores del mercado público el concepto de centros de datos en el espacio con un calendario demasiado optimista.

Sam Altman

El debate gira en torno a los planes de SpaceX de desplegar una red de satélites con sistemas informáticos para cargas de trabajo de inteligencia artificial, incluido el procesamiento de peticiones para modelos de IA. Los defensores de la idea sostienen que los centros de datos en órbita podrían aportar nueva capacidad de cómputo para los sistemas de IA y, eventualmente, crear un nuevo tipo de servicio en la nube en el espacio.

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Pero los especialistas aeroespaciales citados por la fuente dicen que existen varios obstáculos importantes. Para que el modelo tenga sentido económico, las empresas necesitarían lanzamientos mucho más baratos y la capacidad de construir satélites de alto rendimiento en grandes volúmenes. Ingenieros y compañías que trabajan en proyectos similares dicen que la tecnología actual aún no permite que estos sistemas escalen rápidamente.

La respuesta de SpaceX a ese problema es Starship. La compañía apuesta por convertirlo en un sistema de lanzamiento totalmente reutilizable que pueda reducir drásticamente el coste de poner carga en órbita. Sin embargo, incluso si los próximos vuelos de prueba recuperan con éxito ambas etapas, eso no significaría un cambio inmediato hacia operaciones comerciales rutinarias. La reutilización operativa prometida probablemente seguirá tardando varios años más.

Hay otra complicación. SpaceX ya ha dicho a los inversores que, a corto plazo, Starship podría operar sin reutilización completa, perdiendo la segunda etapa tras cada lanzamiento. Eso haría que la economía de la infraestructura de centros de datos en órbita fuera mucho más difícil.

El resultado es una cronología dividida: satélites individuales que lleven hardware informático podrían lanzarse en los próximos años, pero el despliegue a gran escala depende de tecnologías que podrían no llegar hasta la década de 2030.

Dan Kowalski

Frontier Editor

Dan is our resident futurist, covering electric mobility, space exploration, and the smart home. He's interested in atoms just as much as bits. Whether it's a new battery chemistry, a reusable rocket, or a protocol that finally makes IoT devices talk to each other, Dan breaks down the engineering that pushes humanity forward.

vía iXBT

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