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La esclusa de la base lunar rusa apunta al polvo lunar

MAI y FMBA han diseñado un módulo de esclusa para una futura estación lunar rusa, destinado a mantener el regolito fuera de los trajes y el equipo, con las pruebas del prototipo previstas para comenza

Imagen: ITzine

Un equipo del MAI y del FMBA ha diseñado un módulo de esclusa para una futura estación lunar rusa, dirigido a uno de los problemas de ingeniería más persistentes de la Luna: mantener el polvo lunar alejado de los trajes espaciales y del equipo antes de que la tripulación reingrese al hábitat.

El compartimento proyectado tendrá un diámetro de unos 2,2 a 2,4 metros. En su interior, los ingenieros pretenden instalar sistemas de control térmico, conexiones para conectar los trajes espaciales a la energía a bordo y equipos para eliminar el regolito.

El control del polvo es central para el proyecto. Los ingenieros están probando actualmente dos enfoques para limpiar los trajes tras la actividad en la superficie: limpieza mecánica y tratamiento con corriente alterna para desprender las partículas. Eso importa porque el regolito lunar es mucho más agresivo que el polvo ordinario de la Tierra. Sus partículas son más finas, más afiladas y más pegajosas tras miles de millones de años de bombardeo por micrometeoritos y radiación.

Ese comportamiento ya se observó durante el programa Apolo. El regolito puede adherirse a telas, costuras, cristales y juntas, llevando material abrasivo al interior de un módulo, dañando equipos y potencialmente irritando las vías respiratorias de los astronautas.

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El problema no es exclusivo de Rusia. Según la fuente, la NASA está incorporando protección contra el regolito en la arquitectura de sus misiones Artemis, mientras que China, a través del programa de la Estación Internacional de Investigación Lunar, también se centra en escenarios prácticos de habitabilidad e ingeniería en la Luna.

El prototipo ruso se construirá como parte de una maqueta experimental de una base lunar en Moscú, en un sitio del FMBA. El equipo planea rodear la estructura con un paisaje lunar artificial y un análogo de regolito para que las pruebas puedan realizarse en condiciones más parecidas a aterrizajes reales y operaciones en la superficie, en lugar de en un laboratorio estéril.

Más allá de la protección contra el polvo, la maqueta también se utilizará para probar otros sistemas futuros del hábitat, incluyendo:

  • sistemas de rescate de emergencia
  • mantenimiento de la presión
  • control de la temperatura
  • protección contra la radiación cósmica

Se espera que el prototipo de esclusa se construya en el plazo de un año, con la puesta en marcha de las pruebas comenzando en 2027. Si el cronograma se mantiene, el proyecto podría contar con un conjunto operativo de soluciones para el acceso a la superficie lunar para mediados de la década, en lugar de limitarse a un modelo de presentación.

Dan Kowalski

Frontier Editor

Dan is our resident futurist, covering electric mobility, space exploration, and the smart home. He's interested in atoms just as much as bits. Whether it's a new battery chemistry, a reusable rocket, or a protocol that finally makes IoT devices talk to each other, Dan breaks down the engineering that pushes humanity forward.

vía ITzine

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